Cultura

Maía, en sonido salsero, íntimo y muy personal

Maía, en sonido salsero, íntimo y muy personal

Lo que yo quiero, La película, Corazón guerrero, Si por solo un segundo, Como nunca antes, Tengo que despertar, Vamos a jugar al amor, Aniversario y Quiero que me quieras son las canciones que trae Sensus, el nuevo disco de la barranquillera Maía.

“Es una invitación a observar, a apreciar, a tener una vida feliz, a agradecer, a recuperar la llama del amor… o simplemente a tener el valor de cambiar lo que no es amor” es como lo presenta la artista, nacida a finales de 1981.

Su nombre aparece en el crédito de todas las canciones del disco como compositora, al lado de otros reconocidos músicos como Juan Carlos Rivas, Diego Galé y Nicolás Tovar, entre otros, “porque dos cabezas siempre piensan mejor que una y el trabajo de crear así es muy agradable”, dice.

La producción ya está disponible y llegó luego de que, por la emergencia, tuviera que cancelar 22 espectáculos en distintas ciudades de Colombia y el continente. “Pero hemos estado muy ocupados, aunque lo demás se bloqueó por el coronavirus, hemos trabajado mucho en casa”, comenta.

De hecho, ni siquiera ha sentido la cuarentena. “Me puse a sacar canciones que tenía a medio hacer desde el 2015 y el 2016”, y logró, por primera vez en 18 años de carrera, tener un disco con canciones suyas.

“Había como un miedo, como una inseguridad por cantar lo mío, pero mi esposo, Alberto Bossio, me quitó todo eso”, sigue.

Y es que cuando irrumpió en la música, con Niña bonita (una canción con la que, cuenta, al principio no pasó nada, pero luego, cuando fue banda sonora de la telenovela La costeña y el cachaco, gracias a que Fernando Gaitán se enamoró del tema, se volvió un éxito), fue un momento “en el que había mucha expectativa por el producto Maía y era necesario escoger los temas correctos para ese producto”.

Sin embargo, para la artista fue muy importante el momento de Niña bonita y es una canción que agradece, “porque me metió en las casas de los televidentes de lunes a viernes, y me dio gran reconocimiento”.

Pero en ese momento, ella, que venía de la formación musical y especialmente de la escuela del jazz, lo de “escoger las canciones correctas” le daba miedo con respecto a su trabajo personal.

“Eran juicios que ni la disquera ni el mánager lo hacían por mal, pero yo realmente pienso que no hay música ni mejor ni peor, lo que existe son buenos y malos ejecutores, pues la música como tal no tiene la culpa”, agrega.

Las cosas empezaron a cambiar cuando dejó a Sony, su disquera, e hizo su sello propio, Maía Récords, con su esposo, “y se empezaron a despertar ciertas cosas, como hacer salsa de nuevo, acompañada de un equipo que quiso apostarle al proyecto”.

En el 2018, entonces, decidió hacer versiones de algunas salsas eróticas y románticas de los años 80, que cantaron hombres. Y fue cogiendo fuerza, entonces, Sensus, en el que, como cada vez que saca un disco, la artista cambia su look para mostrar una imagen nueva.

“Tener este disco en este momento es un logro muy grande”, dice la cantante, que se siente muy satisfecha por este trabajo.

De paso, agrega que se ha dado una gran evolución de la mujer en la música, en un mundo que tuvo su momento muy masculino. “Pero es que también ha habido una evolución en nosotras, hemos cambiado, nos queremos más, y eso también hace que nos proyectemos mejor”.

De hecho, trabaja con la fundación Avon para hablarles a las mujeres de lo importante que es este apoyo femenino, de decir lo correcto y de escuchar.

De las canciones de su nuevo disco habla con cariño, pero hay una, especialmente, Corazón guerrero, que la lleva a un momento en el que estaba volviendo a ver la luz luego de la oscuridad, y habla “de todos los obstáculos que uno sobrepasa, que en un momento eran grandes problemas y hoy ya no son tan grandes. Me lleva a verme en el tiempo más positiva, más madura, aunque no tanto como para caerme del palo, pero más madura”, dice Maía, con su hermosa voz.