Cultura

Los sexis (¿o sexys?) buses eléctricos de Peñalosa

Los sexis (¿o sexys?) buses eléctricos de Peñalosa

Citas: “Es sexi, pero, en realidad, los buses eléctricos cuestan más” (Pulzo), “Peñalosa: Buses eléctricos no son buenos para el ambiente, son sexis” (Caracol Radio), “Peñalosa calificó de “sexy” la llegada de buses eléctricos para el Sitp” (Radio 1), “Peñalosa dice que llegada de buses eléctricos 'es sexy'” (Publimetro).

¿Al fin, sexy o sexi? Este adjetivo suele escribirse con la i griega (y) del inglés, su idioma original, tal como sucede con palabras similares, como rally, whisky, panty.
La versión española de estos tres vocablos es rali, wiski, panti, y la de la palabra usada por Peñalosa para calificar sus nuevos buses es sexi.

¿Se trata simplemente de llevarles la contraria a los gringos, como me decía alguna estudiante de colegio bilingüe? No. Se trata de la aplicación de una norma morfológica de nuestro léxico.

La i griega, es decir, la letra y en función de vocal, solo se usa en nuestro idioma sola, como conjunción, “Peñalosa y López”, y al final de palabras terminadas en -ay, -ey, -oy, -uy, como fray, ley, estoy, Cocuy.

En función de consonante (ye) se usa antes de cualquier vocal, en cualquier posición, yate, ayer, rayito.

De ahí que la y no pueda ir precedida de consonante al final de la palabra, como sucede en la forma inglesa sexy, que se adapta al español como sexi, término que figura en el Diccionario de la lengua española, DLE, 2014, con el significado de ‘atractivo físico y sexual’. Su plural es sexis, similar a los plurales ralis, wiskis, pantis.

Ha habido

“Han habido cinco asesinatos” (Blu). Mejor: “Ha habido cinco...”.

Betancur

Cita: “Belisario Betancurt, presidente de Colombia” (Caracol TV). Mejor: “Betancur...”, verdadero apellido del mandatario nacional 1982-1986.

Volví

Cita: “En el 2016 volví a tener una segunda entrevista con unas tres personas delegadas de Bojayá”. Mejor: “... volví a tener una entrevista...” o “... tuve una segunda entrevista...”, para evitar la redundancia.

Daría

Andrés Alberto Aillón Diazgranados se queja de la frase “en una de sus piernas” en lugar de “en una pierna”, oída en un noticiero de televisión, y “La ciudad que luego me daría hospitalidad”, en vez de “La ciudad que me dio hospitalidad”.

Comentario: Estoy de acuerdo con la primera observación. La segunda prefiere la forma asertiva, sin rodeos, directa (“... me dio...”), sobre la poética (“... luego me daría...”), preferencia muy conveniente por la economía léxica que generalmente exige la redacción noticiosa.

Sin embargo, la forma poética cabe en una crónica, en un reportaje, en un perfil, géneros menos escuetos, que pueden acercarse con sus giros y cadencias a los recursos de la narrativa literaria.

*FERNANDO ÁVILA
*experto en redacción y creación literaria
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