Cultura

Lina Polanía ahora está dedicada a la moda

Lina Polanía ahora está dedicada a la moda

En diciembre del 2013, mientras Lina Polanía era una de las imágenes del programa de TV Estilo RCN y tenía un gran reconocimiento en el mundo del espectáculo nacional, ella pensó que ya era hora de acabar con su amor de lejos e irse a vivir con su pareja.

“El amor era más importante que cualquier cosa, y tomé la decisión de estar con mi pareja en el mismo lugar, no sacándonos tiempo para viajar y vernos”, cuenta Polanía.
Así que se fue a Miami a vivir con Javier Motta, huilense como ella y radicado en Estados Unidos desde hace varios años.

Al principio, por supuesto, le hizo mucha falta trabajar. Más aún cuando había logrado un espacio en la televisión y formaba parte de distintas campañas.

Pero esta mujer de acción siempre se ratificó en que el amor era lo más importante, aprendió el oficio de su esposo, que está dedicado a los bienes raíces, en el que se volvió una experta; hizo algunos capítulos de telenovelas y fue la productora de invitados del programa de Andrés Oppenheimer en CNN, donde amplió sus conocimientos de política, economía, medicina y otros temas no tan cercanos a esta comunicadora. Además, estuvo en la sección de moda del canal Hola TV.

Y con esto último le llegó la idea de hacer su propio programa, que se llama Girls O’Clock, se ve por RCN Internacional, empezó hace dos meses y también está disponible en las redes de la presentadora.

El proyecto lo hace con la ecuatoriana Fiorella Solines y nació de “la curiosidad por conocer el epicentro de la industria. Se trata de un viaje a las semanas de la moda más importantes y todo lo que descubrimos en ellas”.

Y agrega: “La moda me ha perseguido toda la vida, y apenas ahora lo descubrí. Mi mamá, desde niña, me vestía bonito, y todo el mundo le preguntaba por la ropa. Luego llego a presentar Estilo RCN, que era pura moda, y aquí en Miami cubrí la fuente en HolaTV. Así me nació la curiosidad por conocer el epicentro de la industria, lo que produce y significa, su corazón, y el programa es eso”.

La primera temporada tiene 12 capítulos de media hora y se emite una vez a la semana. Hay de semanas de la moda en Nueva York, Londres, Milán y París, “con entrevistas con diseñadores, celebridades, maquilladores, organizadores e influenciadores”.

Polanía y Solines se reparten los temas. “Fiorella es más rápida para tomar decisiones, y yo soy más organizada, así que nos complementamos muy bien”, cuenta.

Y siente que es una muy buena propuesta para el público hispano, pues se cuentan las historias desde periodistas de este lado del mundo que no solo comparten el lenguaje, sino la forma de ser y actuar.

“Tanto al que le guste la moda como al que no emprenderán un viaje a un universo poco explorado en nuestro continente. Es entretenimiento puro para los que les encanta aprender de la riqueza de otras culturas, que en este caso se traduce en piezas de vestir”, dice Polanía.

Polanía no para, y aunque todo ha cambiado por la emergencia, sigue con este proyecto que la devolvió a la presentación, y con su amor construyendo un mundo.