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'La gente no nos abandonó con el rating'

'La gente no nos abandonó con el rating'

En la noche del domingo, el programa de televisión Los informantes sumó 1.002 historias al aire, pero el 8 de noviembre, en su cumpleaños número 7, los números indicaban que habían llegado a 333 emisiones y 999 reportajes. Los números siempre tendrán un sentido matemático, químico o tecnológico, incluso esotérico; sin embargo, lo importante es lo que se queda en el corazón de las personas a través de las historias.

Un cariño que, volviendo a los números, les da a María Elvira Arango, su directora, y a su equipo, un promedio de 8,5 puntos de rating: el número mágico para ser los líderes de la franja estelar de los domingos.

María Elvira se siente orgullosa. “Después de siete años al aire seguimos siendo los primeros. Pero al mismo tiempo somos conscientes de la gran responsabilidad que tenemos frente a los televidentes”, cuenta.

En su equipo están los periodistas María del Rosario Arrázola, Andrés Sanín, Federico Benítez, Héctor Francisco Córdoba, Tatiana Bensa, Ana Patricia Torres y Diego Rubio, y un grupo de producción que sostiene esta propuesta con el mismo formato del estadounidense 60 minutos.

Durante este tiempo han llegado varios bebés, de los periodistas y de los integrantes del equipo técnico, que han “agrandado la familia”. Han vivido momentos duros, como cuando se toparon con el cáncer que tuvo la ‘Nena’ Arrázola, “una mujer que es un ejemplo de lucha, una batalladora de la vida, una gran colega, una amiga a la que quiero mucho”, dice María Elvira.

Fueron días difíciles. Además de enfrentar la enfermedad de Arrázola y de “volcarnos para estar con ella”, el equipo se vio reducido. Pero el empeño de todos nos hizo salir adelante. “Ahora tenemos a otra compañera con cáncer de seno y estamos en lo mismo, deseando su mejoría; acompañándola”.

Bogotana, nacida el 3 de junio de 1967, María Elvira Arango Pardo estudió comunicación social en la Universidad Javeriana. En el periodismo se ha movido por el mundo de la televisión, la radio y la prensa escrita.

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Empezó su carrera en el emblemático noticiero 24 Horas, luego estuvo en CM& y Noticias RCN. Su voz llegó a la radio en Radionet, Caracol Radio y La W.

En fue directora y parte del equipo de creación de las revistas Donjuán y Bocas. De la primera, dijo en una entrevista que “eso de que todos los hombres son iguales es una gran mentira”. Luego volvieron a tentarla de la pantalla chica. Tenía sus dudas para volver a la televisión, pero finalmente de la sala de redacción de este diario se fue al canal Caracol para hacer Los informantes.

Y allí está, con su formato de historias de buen periodismo, de aproximadamente 14 minutos cada una, por donde pasan narraciones relacionadas con distintos temas, dejando para el final siempre una positiva, que reconforte, “la que nos permite poner un granito de arroz”.

Mucho más en este año terrible, en el que tuvo que repetir algunos programas.
“Pero lo mejor fue que la gente nunca nos abandonó con el rating. Puede ser que los televidentes no los hayan visto o que quisieron verlos de nuevo, pero ahí estuvieron”.

Precisamente, de este tiempo, Arango cuenta que cuando se cerró todo, la mandaron a ella y a su equipo de vacaciones. “A medida que fuimos aprendiendo a vivir con el virus y llegó la reapertura, lentamente comenzamos a trabajar. Teníamos historias grabadas, aunque sin escribir ni editar, y en otro aprendizaje, iniciamos reuniones por Zoom, enviamos audios y esqueletos, esperando que todo quedara bien, buscando el camino. Fue un aprendizaje lento, pero increíble y con propuestas nuevas, así que las repeticiones fueron muy pocas”, afirma.

Siguieron llevando a cabo, con tapabocas y cuidándose mucho, estas historias relacionadas con un hecho o un personaje. “En el consejo de redacción se revisan las propuestas, se hacen preguntas y averiguaciones y se decide si es para ya o puede dar un tiempo más, así trabajamos”.

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Los informantes ha ido a muchas partes para contar historias o dar a conocer un hecho, “el lugar más lejano en Colombia al que hemos ido ha sido Puerto Cachicamo, Guaviare, una zona muy caliente. Por fuera, a la Antártida. Y añadiría a Guantánamo, por infranqueable”.

Arango fue a la base militar estadounidense para contar la historia de un colombiano, Walter Ruiz, un abogado radicado en Washington que es el defensor de Mustafá Al-Hawsawi, preso en esa base por los atentados del 11 de septiembre. Fue un documento revelador sobre este lugar.

También recuerda su entrevista a Adrián Hernández, el expresidente de Claro en Colombia, que lo perdió todo y terminó en la indigencia después de una vida exitosa. “Sacamos esa historia tres días después de su muerte”, dice.

Por Los informantes han pasado las historias de políticos, actores, deportistas, modelos o desmovilizados, historias de personas que, silenciosamente, construyen un mejor país, o incluso personas que padecen enfermedades poco conocidas.

Lo mejor fue que la gente nunca nos abandonó con el rating. Puede ser que los televidentes no los hayan visto o que quisieron verlos de nuevo, pero ahí estuvieron: María Elvira Arango

A muchos les han dado una mano. Hay reportajes que tienen un seguimiento estricto. Y con un buen número de personajes que han aparecido en el programa se han generado relaciones de amistad “y, aunque no nos hablemos a diario, son como las estrellas: ahí están”.

El programa ha viajado a 20 países y ha ganado cinco veces el premio India Catalina de Televisión, y el Simón Bolívar. Pero más allá de estatuas y los reconocimientos, que claro que importan, y del buen rating, está lo que queda en el morral del alma de cada periodista y los pasos que se han dado para contar tantas y tan buenas historias.

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