Cultura

La actriz colombiana Mariana Castro vive en las tablas de Chicago

La actriz colombiana Mariana Castro vive en las tablas de Chicago

Ir a estudiar a Chicago, en Estados Unidos, nunca estuvo en los planes de Mariana Castro, una joven colombiana que quería dedicarse a la actuación.

Pero hace un poco más de cinco años encontró en esa ciudad The Theatre School, “una escuela muy buena a la que me postulé, y me aceptaron con una beca. Una vez acá descubrí que Chicago tenía una cantidad de teatro y arte, muchísima música y cultura, y una comunidad sólida de artistas con diferentes enfoques, por lo que ha sido un placer poder trabajar con tanta diversidad de personas y artistas”, cuenta.

Así que, ya instalada, ha hecho una vida laboral que incluye varias obras de teatro, así como participación en cine como guionista.

Su más reciente logro fue el pasado primero de febrero, cuando el corto que protagonizó, 'Por falta de', dirigido por Sofía Alfaro, una puertorriqueña de 21 años, fue presentado en el Gene Sikel Film Center, “un centro de cine independiente importante en Chicago. Hizo parte de Panorama Latinx, iniciativa para programar cine latinoamericano durante el año”, cuenta la colombiana, de 24 años.

En ese mismo escenario hubo, agrega Castro, seis propuestas más a América Latina, “lo que me dio mucha alegría. Creo que tenemos talento e historias únicas que merecen ser contadas, y estamos en un momento importante en el cual hay instituciones y personas que quieren compartir el trabajo de nuestros artistas de manera más internacional”.

En el teatro, Castro cuenta que ha participado en obras para “jóvenes, adultos, de realismo psicológico, de realismo mágico, de títeres, físico, en espacios íntimos con 30 personas y en escenarios para 900 asistentes. Lo que más me ha gustado ha sido tener esa variedad y aprender de cada experiencia que exige cada obra y cada audiencia, y tratar de adaptarme”.

Uno de los montajes en los que ha trabajado se llama 'Augusta & Noble', que habla de la inmigración, y aunque la historia personal de Castro es distinta, “creo que la relación vino por el sentido de pertenencia. En la obra, Gabi (personaje central) lleva 14 años viviendo en Chicago, una ciudad que siempre ha sido su hogar, pero al descubrir que sus padres inmigraron ilegalmente y que ella nació en el desierto, ya no sabe realmente a dónde pertenece”, dice.

“Por un lado, Chicago es su hogar física y emocionalmente, pero ahora hay toda una institución legal que no está de acuerdo con eso. Y por el otro, tiene toda una cultura de parte de sus padres mexicanos que no conoce y a la que no puede acceder”, agrega.

Castro sabe que no creció en esa cultura, “pero, como cualquier persona, he creado relaciones y rutinas como si Chicago fuera mi hogar, y al mismo tiempo tengo las mismas cosas en Colombia, pero es difícil sentir que pertenezco a alguna de las dos partes, pues con mi país hay el problema de la distancia física y cómo va olvidando uno su cultura con el tiempo, y en Estados Unidos está el siempre ser y sentirme extranjera no obstante haberme adaptado a la vida acá”.

Hay competencia, pero siento que la comunidad acá se apoya más, y eso permite que crezcas y que no haya que enfocarse tanto en competir con los demás y ser comercial

En Chicago, además, como en cualquier ciudad que mueva cultura, es importante tener un agente “que permite el acceso a ciertos trabajos, especialmente a los relacionados con la televisión; sin embargo, el mercado es más pequeño que en Los Ángeles o Nueva York, y eso permite el trabajo más constante. Hay competencia, pero siento que la comunidad acá se apoya más, y eso permite que crezcas y que no haya que enfocarse tanto en competir con los demás y ser comercial”, dice.

En este camino, Mariana Castro ya ha dirigido teatro, y uno de sus planes futuros es dirigir cine en Chicago, la ciudad que le abrió las puertas.