Cultura

'Game Of Thrones': Un tributo al honor antes de la muerte

'Game Of Thrones': Un tributo al honor antes de la muerte

Nota del autor: Si no ha visto el segundo episodio de la última temporada de 'Game of Thrones' no lea esta columna, pues contiene spoilers.

'Game of Thrones' dio el siguiente paso saltando de los encuentros a las despedidas. No era para menos, la guerra con el Rey de la Noche ya se siente en la nuca y se tenían que saldar viejas deudas, apelar a la nostalgia y hasta burlarse un poco de todas las relaciones y tensiones que han tejido la historia de la serie.

Pero todo en un tono de diálogos sólidos, precisos que mantuvieron la atención y redujeron un poco la tensión. Jamie Lannister fue de alguna manera reivindicado; Tyrion sintió el dolor de la desconfianza y un brillo de perdón.

Todo gira en torno a un honor, a cerrar ciclos: Arya pierde la inocencia, Brienne de Tarth consigue el título que siempre soñó; el propio Jaime recalca su gallardía y humanidad y hasta hay segundos de empatía (solo segundos) de una Daenerys y Sansa tratando de entenderse.

“Casi todos peleamos con los Stark y ahora estamos aquí para defenderlos”, es una frase que se dice en uno de los momentos de tertulia que tienen algunos de los protagonistas, en una escena que brinda un cierto aire de desparpajo antes de la gran batalla.

Algo muy intenso de este capítulo es que parece despedir a todos...ciertos planos y algunas frases intensifican el miedo que como espectador se siente al imaginar que Jaime, Theon Greyjoy o el mismo Bran puedan ser los caigan en la confrontación que todos esperan.

Asimismo, la narrativa deja claro un halo de heroísmo muy fuerte en cada uno de los personajes que aparecen, una sensación de fortaleza que pronto va a ser aplicada en el conflicto que los reúne en un ejercicio de transición satisfactorio y que deja todos listos para el brutal y, definitivamente, doloroso tercer episodio que vendrá para poner el dolor y la emoción en equilibradas proporciones.

ANDRÉS HOYOS VARGAS@Andreshoy1