Cultura

El periodista español Rafael Manzano ya es un colombiano más

El periodista español Rafael Manzano ya es un colombiano más

A 15 minutos de camino de su casa, en Madrid, España, el periodista Rafael Manzano (reconocido por hacer parte de la mesa de trabajo de la emisora radial La W) siempre hace una parada en una tienda productos colombianos, donde compra ingredientes para hacer un ajiaco, como papas nativas y guascas, así como empanadas.

Y es que este plato tiene para él un sentido especial. “Cuando iba por primera vez para Colombia, quise saber un poco dónde me metía y Daniel Samper Pizano y su esposa Pilar Tafur me invitaron a su casa. Ese día, ella preparó un ajiaco y me encantó, fue mi primer encuentro con la Colombia gastronómica. Igualmente, fue una velada maravillosa con ellos”, dice.

Eso fue en el 2004. Pero desde antes, cuenta, tenía un especial acercamiento con el país. “Es más, cuando llegué al aeropuerto de Bogotá me sentí como en casa, pese a que nunca antes había estado allí, no tuve sensación de extraño ni de marciano, como sí me ha pasado en otros países”.

Por eso, con mucha alegría, el pasado 15 de octubre “planché mi camisa, me puse mi corbata y me fui a la embajada de Colombia (en Madrid) a recibir su nacionalidad”.

Hace algún tiempo empezó los trámites. “Hablé en la embajada de la posibilidad y luego me llamaron para decirme ‘estamos de acuerdo, te lo mereces, eres un transoceánico, un colombiano español de ida y vuelta’. La verdad, yo ya era un colombiano de facto, con sentimientos por el país y conocimiento del mismo, y ahora tengo este honor”, cuenta Mendoza desde España.

Y aunque todavía no ha podido venir a estrenarla y esta se demoró un poco, por el cóvid-19, afirma que “desde que nací, yo creo, soy colombiano. Yo digo que alguien de mis ancestros tuvo que haber nacido allá, pero lo cierto es que no he encontrado nada en mi familia que me indique, de pronto, que alguno de mis antepasados vino de ese territorio o fue conquistador. No hemos sido aventureros, pero a veces, en las familias se guardan secretos que desaparecen en el tiempo”, comenta.

Buen conversador, buen lector e inmerso en la profundidad de muchos temas, su voz en La W en la mañana de este lado del mundo ya está en la tarde española, luego de leer periódicos franceses, españoles, ingleses y estadounidenses, y estar al día en muchos temas. 

A Colombia llegó enviado por el grupo Prisa como vicepresidente de programación, cuando esta empresa española compró Caracol Radio. Luego estuvo seis años en Argentina. Ahora es periodista de La W, un trabajo que le gusta y al que llegó luego de un acercamiento con Julio Sánchez Cristo, el director de la emisora.


Su descubrimiento de Colombia lo hizo a través de la obra de Gabriel García Márquez, “con la misma emoción con la que Aureliano Buendía descubrió el hielo. Y hubo, además, un factor de casualidad, pues cuando yo vivía en Barcelona, Gabo tenía su casa a tres cuadras de la mía”. No fueron amigos, pero se cruzaron “alguna vez”.

Agrega que su abuelo decía que “uno es de donde ha nacido, de donde ha hecho el bachillerato, de donde ha sido feliz y de donde se quiere ser, y yo quise ser colombiano”.

“Lo que ocurre es que hay gente que pide la nacionalidad por necesidad, porque quiere trabajar; otros porque desean establecerse en otro país pues ven el suyo sin oportunidades; unos más por negocios, pero en mi caso es por sentimiento”, dice Manzano, de 69 años.

Por supuesto, hay cosas que le cuesta entender, como “la estructura del Estado y de la política, pero cada país es diferente. Y me es difícil comprender por qué todo el mundo quiere ser presidente. Cada vez que termina una campaña electoral empieza otra, como en las Fallas de Valencia, que finaliza la fiesta y al otro día la gente comienza a hacer los muñecos para la que viene”.

Y otra cosa que le cuesta un poco a este nuevo colombiano de corazón es entender la gastronomía nacional, que le gusta, “pero uno se come una bandeja paisa un sábado y debe acostarse y levantarse el domingo”.

Con su nueva nacionalidad seguirá en las mañanas de La W, aportando desde su vasto conocimiento, que incluye temas como el patrimonio sumergido, en el que es un experto y también un apasionado.