Cultura

De La Ghetto y su reguetón para todos los públicos

De La Ghetto y su reguetón para todos los públicos

En 1984, cuando el 'hip hop' tenía un poco más de una década de haber nacido en Harlem y en Bronx, nació allí, en el mismo sector de Nueva York, Rafael Castillo Jr., quien se convertiría en un rapero destinado a contribuir en gran medida para que esa cultura se integrara a la música del Caribe y de América Latina.

Cuando era todavía un niño, ‘Rafi’, como le dicen sus amigos, se fue a vivir a Puerto Rico, la isla en la que nació su padre. Allí creció y comenzó su carrera musical. Desde entonces, De La Ghetto es un nombre que se oye con frecuencia en el mundo de la música urbana en español.

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Es sobre todo en los últimos diez años que De La Ghetto ha logrado que su música se internacionalice. En 2008 lanzó su primer disco, 'Masacre musical'. De ahí en adelante ha colaborado con grandes artistas del género como Daddy Yankee o J Balvin.
Ahora, años después, reaparece su cuarto proyecto, 'Los Chulitos', que tiene una aproximación a la música urbana diferente a la de sus inicios, pues le apunta llegarle a un público más universal.

“Para mantenerse vigente hay que estar siempre dispuesto a experimentar y mezclar”, le dice el neoyorquino a en una conversación por videollamada. “Como crecí en Estados Unidos, los sonidos a los que he estado expuesto son muy variados y pasan tanto por Guns n’ Roses como por Wu-Tang Clan. Led Zeppelin, Jay-Z, Playero 37, Bad Bunny. Tengo un oído amplio”, agrega.

Cuando yo comencé, me cerraron muchas puertas en emisoras y canales de televisión. Lo digo con respeto, pero los que estaban en la cima del pop latino no nos querían ver allí, con ellos.

“Los primeros dos o tres años de carrera te los tomas como un chiste. Pero cuando ya llevas nueve o 10 años, empiezas a preocuparte por no quedarte atrás, y ahí es cuando realmente te presionas para sacar cosas diferentes. Eso te mantiene despierto como artista, como atleta, como actor, en la disciplina que sea”, comenta.

Esa variedad es la que se siente en 'Los Chulitos' y la que, según el cantante, lo ha mantenido vigente durante los últimos años. “Yo no solo hago rap, también canto melódicamente, hago canciones románticas, canto en inglés, en español, de todo. Lo que quiero con este nuevo disco es llegar al gusto de diferentes personas, no solo al de los que ya me seguían desde antes”.

Detrás de ese mismo objetivo, este álbum le apunta a la diversidad creativa también desde el arte gráfico. “La portada, de hecho, es un cuadro real que pintó a mano un artista puertorriqueño. Mide dos metros por dos metros y lo tengo aquí, colgado, en mi casa. Si te fijas bien, se trata de una combinación de muchas técnicas y tradiciones: tiene parte del rostro del David, de Miguel Ángel; formas geométricas, grafitis, mi rostro y, abajo, a la derecha, está el dibujo de una pequeña perla, que es una referencia al barrio La Perla, en el que me hice adolescente. Nos tardamos unos cinco meses trabajando solo en la carátula”, explica.

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“Cuando era pequeño, disfrutaba ir a las tiendas de discos simplemente a mirar las carátulas. Hay muchos artistas que conocí simplemente porque la parte visual de sus álbumes me llamó la atención. Es lo que yo quería lograr con esta portada, que la gente, al verlo, dijera: ¿Quién es ese? ¿De La Ghetto? No lo conozco, pero voy a oírlo, porque este disco se ve muy bien”, cuenta Castillo.

El nuevo pop

De La Ghetto estuvo en esa transición que vivió el reguetón. Mientras él seguía haciendo música, vio cómo la música urbana pasó de ser un género marginal, relegado por la industria y oído solo en ciertos círculos, a la base rítmica de los sonidos pop de hoy.

“Cuando yo comencé, me cerraron muchas puertas en emisoras y canales de televisión. Lo digo con respeto, pero los que estaban en la cima del pop latino no nos querían ver allí, con ellos. No nos querían ver crecer ni un poquito”, advierte el reguetonero.

Poco a poco, el 'dembow' se metió en las bases de la mayoría de música popular que suena en las radios y el reguetón se volvió el género que representa a la comunidad latina en los países de habla no hispana.

“Ahora, son los cantantes de pop de antes los que quieren hacer canciones con nosotros. Y, la verdad, eso me alegra. Creo que las mezclas son positivas”, comenta. “Nadie hubiera pensado de Maná fuera a hacer un tema con Nicky Jam, por ejemplo”.
“Recuerda que, musicalmente, el rap neoyorquino nació de la mezcla, de la técnica del 'sample'. Los DJ de entonces tomaban diferentes partes de otras canciones y, con esos fragmentos, hacían las bases para cantar”, dice Castillo, para reforzar su defensa de las mixturas y, de paso, para hablar de una tendencia creciente en el mundo del reguetón y tiene que ver con citar fragmentos de canciones viejas.

Castillo insiste en que de eso se trata la música, de “retomar lo que ya existe y transformarlo. Yo no soy de esos artistas que salen a decir: ‘Ah, es que yo me inventé tal cosa o tal otra’. No. El que sabe de cultura, sabe. Si dijera eso no sería profesional, me vería ridículo”.

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Su única preocupación es que, con el éxito del reguetón a nivel internacional, se olviden las raíces caribeñas del género. “No me extrañaría que en 20 o 30 años un blanquito que hacía pop saliera a decir que fue él el que se inventó el reguetón. Si se mantiene la cultura, está todo bien”, advierte.

Sin embargo, le agradece a Colombia por participar en el crecimiento del género. “Gracias a la música de Colombia, el reguetón se catapultó hacia lo realmente comercial”, comenta. Y es que De La Ghetto ha colaborado muchas veces con artistas de acá. Para no ir más lejos, en su nuevo disco canta con Manuel Turizo.

 Piso 21: ).

En su colección de 19 canciones explora el 'reggae', el rap, el 'trap', el 'dembow' y el pop. “Es que, cuando yo hago música, me convierto en diferentes personajes. En canciones de 'trap', me convierto en Drake y en Jay Z. Pero en 'Lo que me falta', por ejemplo, me convertí en un Julio Iglesias del 75. Son diferentes personalidades y con ellas cuento historias”, adelanta.

“Mi idea es conectarme con mis 'fans', pero también con públicos nuevos, que no siguen el reguetón y que quizá no me conocen todavía. Por eso la variedad. Este es, me parece, el mejor proyecto que he hecho en mi vida”, concluye el neoyorquino, quien promete venir a Colombia a tocar en vivo su álbum cuando sea posible.

MATEO ARIAS ORTIZ
Redacción Domingo

En Twitter e Instagram: @mateoariasortiz