Cultura

Así es la película de zombis que rompe todos los esquemas del género

Así es la película de zombis que rompe todos los esquemas del género

Al director de cine estadounidense Jim Jarmusch siempre le ha gustado jugar con los géneros, pero contar otras cosas, casi que rebelarse un poco ante sus convenciones.

Él hizo Dead Man, una película de vaqueros que en realidad era un viaje introspectivo de un contador en el viejo Oeste que termina convertido en un fugitivo que se encuentra con personajes insólitos y vive una serie de aventuras más cercanas a la contemplación que la violencia o acción propia de ese tipo de producciones.

También se lo recuerda por Ghost Dog, acerca de un asesino a sueldo que tiene una vida convencional, pero que desarrolla una reflexiva experiencia de venganza que, en manos de Jarmusch, ofrece un toque ironía y mucho de melancolía.

Los muertos no mueren

Bill Murray, Chloë Sevigny y Adam Driver hacer parte del grupo de estrellas de esta película de Jim Jarmusch

Y qué decir de Solo los amantes sobreviven, un experimento de vampiros con otra dosis de sentimentalismo, ambiente roquero y un mensaje alrededor de la soledad, el impacto por los cambios y el amor metido entre esos elementos, y con pocos momentos de sangre.


Todo este contexto acerca de la narrativa de Jarmusch se plantea ante su nueva aventura cinematográfica, que sobrevive en este momento en la cartelera, Los muertos no mueren, en la que el realizador se mete en el subgénero de los zombis.


Ahora cuenta las aventuras de un grupo de policías de un pueblo que tienen que lidiar con la aparición de estos personajes, en una historia en la que cabe ver al famoso roquero Iggy Pop sediento de sangre, a Bill Murray y Tilda Swinton (actores y amigos incondicionales de Jarmusch) en papeles caricaturescos y extraños, junto con la cantante Selena Gómez o un Adam Driver (protagonista de la nueva saga de Star Wars
y recientemente de Historia de un matrimonio) burlándose un poco de sí mismos y planteando unas situaciones absurdas e inesperadas que, de la mano del director, son interesantes.

Los muertos no mueren es una película de zombis que no necesariamente respeta o recalca las tripas o la sangre. Tiene un ritmo más lento, como el caminar de los infectados; no busca aterrar, pero llama la atención el retrato social que consigue, aunque en realidad se trata de una cinta en la que un grupo de amigos quería divertirse o, como se dice coloquialmente, ‘mamar gallo’, pero bajo los lineamientos de un director que fácilmente puede convertir la intrascendencia en algo sofisticado.

ANDRÉS HOYOS VARGAS
@AndresHoy1